Como os adelantaba en mi último post, hoy abordaremos las cuatro fases del aprendizaje y, tras esto y ya en los próximos posts, nos adentraremos de lleno en el mundo de la hipnosis conversacional: en qué consiste, qué podemos conseguir con ella, qué técnicas podemos emplear en cualquier contexto para comunicar y persuadir mejor… Ése es, precisamente, el propósito de este blog y, para ello, nos resultará sumamente provechoso saber algo más sobre cómo aprendemos los seres humanos.
Tradicionalmente, se dice que hay cuatro fases en el aprendizaje. A saber:
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Incompetencia Inconsciente (I.I.)
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Incompetencia Consciente (I.C.)
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Competencia Consciente (C.C.)
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Competencia Inconsciente (C.I.)
Las cuatro fases del aprendizaje
Como ves, estas cuatro fases se construyen sobre dos distinciones:
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Si sabemos o no sabemos hacer algo: Competencia vs. Incompetencia.
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Si somos o no conscientes de lo que sabemos o dejamos de saber: Consciencia vs. Inconsciencia.
Pero el mejor modo de comprender esta distinción es analizando cada una de las fases. Al leer esto, todo cobrará sentido y vosotros mismos podréis identificar en qué fase -probablemente la 1 o la 2- estáis en relación a la hipnosis conversacional o ericksoniana.
Primera Fase: Incompetencia Inconsciente
Hubo un tiempo en el que, tú como yo, no sabías hacer determinadas cosas que hoy sí sabes hacer -y, además, de forma prácticamente automática-: leer, escribir, conducir un coche, teclear un texto en el ordenador,…
Hubo un tiempo en el que no sabías hacer esas cosas y, además, no sabías que no sabías: eras un niño o una niña, jugabas con las revistas, te atraían los colores y las fotografías, pero ignorabas qué eran aquellos garabatos minúsculos que, años más tarde, descubriste que eran letras y palabras.
No sabías distinguir una b de una d o una p de una q. No sabías entonces qué eran las letras, ni cuáles eran. Y ahora mismo, sin embargo, estás leyendo.
Hubo un tiempo en el que no sabías conducir y, además, no sabías qué se requería para conducir. Subías al coche en el asiento de atrás y, acompañado de tus padres, ibas de viaje. Mirabas por la ventanilla y no te preguntabas para qué servían aquellas palancas (el cambio de marchas, el freno de mano), ni aquellos pedales a los que casi no prestabas atención (el freno, el acelerador, el embrague).
En suma, hubo un tiempo en el que no sabías (es la “incompetencia”) y ni siquiera sabías que no sabías (es la “inconsciencia”). Vivías, por así decirlo, ajeno a determinadas realidades, como también viviste ajeno a la existencia de una hipnosis denominada conversacional o de una disciplina conocida como Programación Neurolingüística (PNL). Y como puede que aún vivas ajeno a los beneficios que una y otra te traerán en tu vida personal, profesional, sentimental, etc.
Segunda Fase: Incompetencia Consciente
Pero llegó el día -siempre llega- en que te diste cuenta de que no sabías hacer según qué cosas.
Llegó el día en que te llevaron al colegio, te sentaron en un pupitre y un maestro o maestra te habló de las letras, comenzando por las vocales y, como es lógico, por la primera de ellas. Y entonces descubriste la “a” y, con ella, las letras. Y descubriste, como todos nosotros, que ignorabas el nombre y el sonido de muchas otras letras…
Conducir: la actividad perfecta para distinguir las cuatro fases del aprendizaje.
Llegó el día en que reparaste en los movimientos de tu padre al conducir. Te diste cuenta de que echaba mano del cambio de marchas, que lo movía hacia delante y luego hacia atrás, que con los pies pisaba un pedal y luego otro… Y te preguntaste, aunque quizá no lo recuerdes, para qué servían aquellos artilugios.
En aquel momento -cuando descubriste la primera letra o el uso de las diversas partes de un coche-, dejaste de ser ajeno a aquella realidad, como en breve dejarás de serlo a la hipnosis conversacional. Aún no sabías escribir o conducir (seguías en la “incompetencia”), pero ya eras “consciente” de ello.
Habías dado un paso más hacia el conocimiento.
Tercera Fase: Competencia Consciente
Y, lógicamente, llegó el momento en el que aprendiste el abecedario de corrido y el nombre y el sonido de cada letra y las combinaciones que admitían y la manera de escribirlas. Como también llegó el momento en que te matriculaste en una autoescuela, te subiste a un coche y empezaste a conducir siguiendo las indicaciones de un profesor.
En ese momento, abandonaste la incompetencia en que habías vivido hasta entonces: desarrollaste una competencia pero, eso sí, una competencia consciente. Sabías pero tenías que pensar antes de escribir una palabra o antes de meter una marcha. Hacer esas cosas suponía un esfuerzo “consciente”, prestar una especial atención a tu tarea…
Habías adquirido una habilidad pero todavía no era “automática”.
Cuarta Fase: Competencia Inconsciente
Transcurrido el tiempo y con ayuda de la práctica, llegaste a este último estadio del aprendizaje.
Aprendiste a escribir rápidamente, a tomar apuntes en clase mientras pensabas en cualquier otra cosa, a teclear frente a la pantalla de un ordenador,… Aprendiste a conducir escuchando música, hablando con tu copiloto y recreándote en el paisaje; aprendiste a cambiar de marcha sin tener que pensar “¿debo o no debo? ¿sigo en cuarta o meto tercera?”,…
Llegados a este punto seguías siendo “competente” pero, y eso es lo importante, tu habilidad se había vuelto “inconsciente” o, por decirlo de otro modo, espontánea, natural,… Descubriste que sabías hacer las cosas sin tener que pensar en cómo hacerlas y ése es, precisamente, el objetivo de todo aprendizaje.
El camino entre las diversas fases del aprendizaje
Lo ideal es ir atravesando las diversas fases y eso lleva tiempo. Sin embargo, utilizando las mejores estrategias -y eso haremos en “Hipnosis Conversacional”-, el aprendizaje puede ser mucho más rápido y ameno. También el que nos ocupa…
Para aprender hipnosis conversacional, tendremos que partir de la incompetencia inconsciente (no sabemos que no sabemos), pasar a la incompetencia consciente (sabemos que no sabemos y es probable que ése sea el punto en el que estás ahora) y, ya después, avanzar hacia la competencia.
Y eso nos exigirá, en ocasiones, “desaprender” algunas pautas de comunicación que hemos adquirido en el transcurso de los años. Pasar de una fase a la anterior para, de ese modo, poder aprender de nuevo y, sólo así, lograr ser verdaderos maestros en el arte de la comunicación y, señaladamente, de la hipnosis conversacional.
A eso nos dedicaremos en lo sucesivo. En los próximos posts entraremos de lleno en la realidad de la hipnosis y del trance. Veremos qué es y qué no es hipnosis, despejaremos algunas dudas, derribaremos algunos mitos y aportaremos algunos datos científicos. Y, de ese modo, daremos un paso más en este camino que hemos emprendido y que, a buen seguro, nos llevará a un feliz destino.
Hasta entonces, y a modo de reto, me pregunto si serás capaz de descubrir en qué fase del aprendizaje estás -o has estado en algún momento de tu vida- en relación con determinadas competencias -cocinar, hablar un idioma extranjero, manejarte con un ordenador, practicar algún deporte, etc.
Trata de identificar las cuatro fases del aprendizaje y, de ese modo, podrás apreciar mejor tus avances futuros en el ámbito de la hipnosis conversacional, ¿de acuerdo?

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