3 Palabras Peligrosísimas: Cómo y Cuándo Usarlas

by Pablo Vázquez on 05/01/2010

in Hipnosis Conversacional, Lenguaje Hipnótico, Patrones o "Patterns", Persuasión e Influencia

Al margen de las opiniones que me merezca Sigmund Freud, quien también tuvo sus escarceos con la hipnosis, siempre me ha gustado una cita suya que ahora reproduzco:

“Las palabras y la magia fueron, en un principio, una y la misma cosa, e incluso hoy las palabras conservan gran parte de su poder mágico. Por medio de las palabras, uno puede brindar a otro la mayor felicidad o traerle la mayor desesperación; por medio de las palabras, el maestro imparte su conocimiento al estudiante; por medio de las palabras, el orador arrastra a su audiencia y determina sus juicios y decisiones. Las palabras apelan a las emociones y constituyen, de manera universal, el medio por el que influimos en nuestros congéneres.”


Razón tenía Freud al señalar que las palabras tienen algo mágico, algo misterioso, algo poderoso que late en sus entrañas… Ésa es, precisamente, la esencia de la hipnosis: la capacidad de las palabras para influir en nuestro interlocutor. Y, precisamente por eso, porque las palabras son tan poderosas, la víspera del día de Reyes quiero regalaros una reflexión y algunos consejos sobre tres palabras “peligrosas”.

Algunas palabras son como este bisturí. Y algunas, como estas tres que nos ocupan, están "especialmente afiladas". Manejarlas bien es importante; manejarlas mal es un peligro.

Algunas palabras son como este bisturí. Y algunas, como estas tres que nos ocupan, están "especialmente afiladas". Manejarlas bien es importante; manejarlas mal es un peligro.

1ª. PERO:


“Pero” es una conjunción adversativa y, al igual que “sin embargo”, “mas” o “no obstante”, niega todo lo que la precede. Digamos que el “pero” anula todo lo anterior y pone el énfasis en lo que viene después. Es probable que ya hayas comprendido lo que quiero decir pero… voy a ilustrarlo con un par de ejemplos.

Supongamos que un jefe ve el trabajo que hace su empleado y comprueba que éste ha cometido un grave error. El jefe puede dirigirse a él de cualquiera de los siguientes modos:

  • “Eres un gran empleado, pero has cometido un gravísimo error y espero que tomes nota”.
  • “Has cometido un gravísimo error y espero que tomes nota, pero eres un gran empleado”.

Evidentemente -espero que lo sea- en el primer caso el jefe ha puesto especial énfasis en el error que el empleado ha cometido. Podríamos decir que dirigió el foco de luz hacia el error, ensombreciendo la buena trayectoria del empleado. En cambio, en el segundo caso, el jefe corrigió al empleado y lo emplazó a tomar nota de su equivocación, haciendo hincapié en su buena trayectoria.

Parecen sutilezas pero… no lo son. Lo veremos mejor con otro ejemplo. Supongamos ahora que alguien nos invita a una fiesta de cumpleaños y que no podemos ir. Podríamos responder

  • “Me gustaría ir pero no puedo”.
  • “No puedo, pero me gustaría ir”.

Si la persona que nos invita oye la primera oración, tan pronto escuche el“pero” sabrá que no iremos a su fiesta. En cambio, en el segundo supuesto, le habremos dado la vuelta a la tortilla -y a la situación-, recalcando nuestro deseo, lamentablemente irrealizable, de asistir a esa fiesta.

Creo que el “pero” es una palabra que, como digo tiene sus peligros, pero… eso no significa que no podamos o debamos usarla. Simplemente tenemos que saber cómo para, de ese modo, sacarle el mayor partido.

2º. SI:


El “si” es una conjunción condicional y, como tal, expresa una condición: “si lees este blog, aprenderás hipnosis”. Eso supone que puede ser que lo leas o puede ser que no y que, dependiendo de lo que hagas, aprenderás -o no- algo sobre la hipnosis conversacional.

El si, por lo tanto, presupone la posibilidad de que la condición no se cumpla y eso, en no pocos casos, evidencia la debilidad de nuestro mensaje:

  • “Si firmas, harás un gran negocio”, dice el vendedor.
  • “Si acabas los deberes, iremos al parque”, dice el padre.
  • “Si salimos hoy, podemos ir al cine”, dice la novia.

¿Alternativas al “si”? El “cuando”, que presupone que la condición se cumplirá en algún momento posterior

  • “Cuando lo compres, harás un gran negocio”, dice ahora un vendedor seguro de sí.
  • “Cuando acabes los deberes, iremos al parque”, dice un padre convencido.
  • “Cuando salgamos, podemos ir al cine”, dice la novia que tiene ya las entradas.

Si queréis, podéis tomar en consideración esta advertencia sobre el “si”. Y cuando lo hagáis, descubriréis qué poderoso es el lenguaje y cómo, en ocasiones, una palabra dice más de lo que nosotros mismos queremos decir.

3º. INTENTAR:

“Intentar” algo presupupone la posibilidad de conseguirlo o no. Presupone, en suma, la posibilidad del éxito, pero también la del fracaso. Por eso es una palabra peligrosa…

Si te animo a intentar intentar leer este blog todos los días para aprender mucho sobre hipnosis, estoy diciendo -o pensando- que quizá lo leas o quizá no. Y que si lo lees, aprenderás. Pero que también cabe la posibilidad de que no consigas leerlo todos los días -por falta de tiempo, de ganas o por cualquier otro motivo…-.

¿Alternativas al “intentar”? Intentaré buscarlas… No, en serio, las hay: en lugar de decir “intentaré hacerlo” podemos decir “pondré todos los medios para hacerlo”. Y en lugar de decir que “intentaré escribir un post en los próximos tres días” puedo decir que “trabajaré sin descanso para escribir un post en los próximos tres días”.

Conclusión

Razón tenía Freud en este punto: las palabras tienen algo mágico y, en el caso que nos ocupa, son como armas de doble filo. Cuidadosamente empleadas, pueden sernos muy útiles. Pero -¡un “pero”!- en ocasiones entrañan un peligro: pueden denotar un mensaje débil, falta de convicción, etc. Y eso, para quienes como tú aspiran a ser comunicadores eficaces, es un peligro en toda regla.

De ahí el título de este post que es el regalo de Reyes de “Hipnosis Conversacional”. ¡Que los Magos de Oriente os traigan muchos regalos y, sobre todo, dos o tres propósitos que cumplir en este nuevo año! ¡Hasta pronto!

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{ 10 comments… read them below or add one }

Beatrice 06/01/2010 at 19:35

Pondremos todos los medios como nos dices , porque estás indicándonos otra manera de utilizar las palabras, “pero” no es fácil erradicar hábitos.

Pablo Vázquez 07/01/2010 at 22:41

Hola, Beatrice.

Gracias por tus comentarios, siempre bienvenidos a la vez que oportunos. Con todo, si me lo permites y por una sola vez, vamos a jugar con el comentario que acabas de hacer, dándole la vuelta, como a una tortilla:

“No es fácil erradicar hábitos, pero pondremos todos los medios como nos dices, porque estás indicándonos otra manera de utilizar las palabras”.

¿Qué te parece? En efecto, esta es la viva demostración de que, como ya has advertido, el orden de los factores no altera el producto, pero el orden de las oraciones a cada lado de un “pero” lo altera… ¡y mucho!

Te agradezco tu complicidad al consentir esta pequeña broma. Espero que los Reyes te hayan traído muchas cosas, además de las que, a buen seguro, te traerá el 2010.

Pablo

Carlos Montilla 04/03/2010 at 15:29

Me parece sumamente interesante la explicación que usaste de estas tres palabras, puesto que en ocaciones no le damos importancia a esos pequenos pero grandes detalles.

Pablo Vázquez 06/03/2010 at 17:55

Hola, Carlos.

Bienvenido al blog y muchas gracias por tu aportación. No podría estar más de acuerdo contigo: muchas veces, demasiadas, no les damos importancia a esos pequeños detalles que son, al mismo tiempo, tan importantes.

Si me lo permites, diría que es como si, a la hora de fabricar un automóvil, alguien no concediese mayor importancia a una tuerca o a un tornillo o al hecho de apretarlos un poco más.

Ignorando su importancia para el correcto funcionamiento del automóvil y para la seguridad de sus ocupantes, un empleado poco diligente podría pensar: “¿Qué más da un tornillo más o un tornillo menos? Son tan poca cosa… ¿Qué más da una vuelta de tuerca más o una menos? Al fin y al cabo…”.

Pero todos sabemos -tú lo sabes, yo lo sé- que en esos pequeños detalles reside el éxito comercial de la marca, la fiabilidad de sus automóviles, la seguridad de los viajeros y de quienes se los encuentran por la carretera. Un tornillo, una tuerca, un pequeño esfuerzo al apretarlos… Son como las palabras: cotidianas, aparentemente poca cosa y, sin embargo, tan importantes.

Espero que vuelvas pronto por aquí, Carlos, y que sigas compartiendo tus impresiones con nosotros. Hasta entonces, un saludo,

Pablo Vázquez

jeanclaude 05/06/2010 at 01:02

Hola, veo que hace varios meses que no actualizas el blog, una làstima porque está muy interesante, ponele pilas!

abrazo!

Pablo Vázquez 20/06/2010 at 20:54

Hola, jeanclaude.

Gracias por el recordatorio. En serio. No me he dedicado al blog tanto como habría querido pero se agradecen comentarios como el tuyo y correos como los que, en el mismo sentido, me han enviado otros lectores.

No te preocupes: en unos días, vuelvo a escribir en el blog. Y esta vez, si nada me lo impide, con regularidad y frecuencia. Así que ya sabes: sigue de cerca “Hipnosis Conversacional y PNL”. Y, mientras nos sigues, continúa enviando tus amables comentarios.

Un saludo,

Pablo V.

Gabriel Raya 13/08/2010 at 10:01

Hola Pablo:
He llegado a tu blog desde el de un amigo común, Carlos Andreu.
Me ha parecido muy interesante y espero que pronto retomes la actividad en él.
Lo iré siguiendo periódicamente.
Un cordial saludo.
Gabriel.

Pablo Vázquez 01/10/2010 at 23:22

Hola, Gabriel.

Muchas gracias por tu comentario: espero retomar pronto la actividad en el blog. Y confío en que, cuando lo haga, sigas visitándolo y haciéndonos -a mí y a los lectores- partícipes de tus opiniones.

Aprovechando la ocasión, dejamos aquí la dirección de nuestro buen amigo Carlos Andreu. Además de publicar regularmente, cosa que otros aún no hacemos, su contenido no tiene desperdicio:

http://carlosandreu.blogspot.com/

Un cordial saludo para ti, Gabriel.

Pablo

Morgan 25/10/2011 at 03:18

Pero todos sabemos -tú lo sabes, yo lo sé- que en esos pequeños detalles reside el éxito comercial de la marca, la fiabilidad de sus automóviles, la seguridad de los viajeros y de quienes se los encuentran por la carretera. Un tornillo, una tuerca, un pequeño esfuerzo al apretarlos… Son como las palabras: cotidianas, aparentemente poca cosa y, sin embargo, tan importantes.
+1

Edison 02/11/2011 at 23:14

Oye He Visto Este Post Y Me Parec Muy Interesante Y Me Gustaria Seguir Viendo esos Magnificos Post Que Haces Aunque Veo Que No Subes Nada Desde el 2010 Espero Poder Ver Algo Pronto De Esta Pag Y de Ti Gracias

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